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Wikipedia
Recién salgo de una reunión con Mauricio Macri. Es difícil sacar
conclusiones rápido pero aquí van una libre asociación de ideas.
Mauricio es honesto.
Mauricio tiene una pasión por gobernar.
Mauricio enfrenta a un rival, Nestor Kirchner que es la persona que gobierna la Argentina, no su
esposa que es increiblemente hábil para dejarlo sin posibilidades y poder.
Por otro lado me preocupa que un Mauricio Macri presidente sería un presidente que aunque
si conseguiría que la Argentina fuera más productiva que ahora no
conseguiría que fuera menos injusta. El gobierno de Kirchner no ha logrado disminuir las
desigualdades que es uno de los peores problemas de la Argentina.
Mauricio es un buen gestor y se rodea de gente talentosa que viene del sector privado. Pero esto
lo hace un “paria” en el mundo de la política argentina donde confían
más entre ellos que en los ejecutivos de la industria.
La Argentina probablemente se dividirá en tres fuerzas. Una la de los Kirchner, otra la de
Carrió y otra la del peronismo anti Kirchner. La pregunta es quien será la cabeza
del peronismo anti kirchner. Macri quizás tiene un 25% de probabilidad de liderar esa
alianza.
Existe una posibilidad, pero baja, de que los Kirchner renuncien como renunció De la
Rúa y que la Argentina vuelva a caer en un período de inestabilidad que lleve al
surgimiento de un nuevo lider.
Escuchando a Mauricio Macri hablar de cómo son las negociaciones entre su
gobernación y la presidencia veo que el diálogo es inexistente. Los Kirchner
jamás se reunieron con el aunque el pidió numerosas reuniones. La Argentina es un
país aún de caudillos, jefes de clanes que ven a la gente o como parte de su
círculo íntimo o como extranjeros.
Cuando le pregunté a Mauricio cuales son las cosas más urgentes que tendrían
que cambiar en Argentina coincidí bastante con sus respuestas. Estas son: sacar los
impuestos distorsivos a la importación y exportación y en cambio dejar que los
ajustes vengan con la moneda como hace Chile. Cambiar la política energética que ha
llevado a la desinversión. Cambiar las leyes laborales para lograr que la gente
esté empleada donde hay más futuro y no donde hay más pasado pero evitando
el desempleo en lo posible. Ayudar a orientar a Argentina para que pase de ser un país
exportador de commodities a un país exportador de los productos derivados de esos
commodities.
A nivel personal Mauricio ha hecho enormes sacrificios personales para dedicarse a la
función pública y ahora mismo, con las noticias de hoy, el corte de la autopista
bendecido por el gobierno por el conflicto de la Villa 31 y muchos otros problemas más se
lo ve aún luchador pero muy agobiado. La reunión me confirma que dedicarse a la
función pública en Argentina es casi masoquista. Nadie termina bien parado. Los que
roban terminan más ricos. Los que no roban, entre ellos Mauricio, y sus predecesores como
Ibarra, Telerman, solo sufren. Es difícil entender por qué alguien honesto puede
querer ser político en Argentina.
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